jueves, 17 de octubre de 2013

Highlife


Highlife, es un tipo de música popular nigeriana, es una fusión de jazz y música tradicional, ampliamente popular en África occidental, originaria de Ghana y Sierra Leona en los años 20's y posteriormente trascendió las fronteras y llegó a ser icono de Nigeria.
Es un animado estilo musical que se caracteriza por instrumentos de viento de sonidos llamativos como saxo y trompeta, así como el uso de múltiples guitarras y clave.


Debido a la guerra civil nigeriana, el highlife vino en declive pero para los años 70's esta música tuvo un resurgimiento. La contagiosa música llegó hasta ciudades de América y Europa y se expandió hasta los bares de Londres en comunidades africanas

Chinua Achebe nos da cada paseo con higlife de fondo. Iniciando con la banda que toca highlife en la fiesta donde Odili conoce a Elsie, música a la que no pueden resistirse y bailan un par de canciones.

Revisé varios vídeos de highlife, esperaba encontrarme con una música acelerada y con sus mujeres voluptuosas haciendo movimientos extravagantes, al final resulta ser una música tranquila, con un baile moderado llegando a ser monótono, en un vídeo de 30 minutos la melodía es la misma, los pasos de baile no cambian sustancialmente y el relajado cantante continua sin parar con su canto casi hablado. Justamente es la critica que hace Achebe sobre el estereotipo que los extranjeros tenemos sobre el baile africano:

"Jean puso un elepé de highlife y comenzamos a bailar. He de decir que la mujer había aprendido a bailarlo bastante bien, solo que, como muchas extranjeras entusiastas del ritmo africano, tendía a exagerar el contoneo de caderas. No digo que resultara desagradable… todo lo contrario; solo estoy haciendo un apunte general, que creo que es interesante. Tiene que ver con la imagen que los demás han asociado a nosotros. Y cabe decir que no estamos exentos por completo de culpa. Recuerdo cómo nos enfureció ver en la universidad una película en la que unas jóvenes bamboleaban los pechos y sacudían las caderas, y que había sido realizada en un país cercano que la estaba exhibiendo por todo el mundo como muestra de ballet africano. Seguro que Jean la había visto en América. Pero, pese a lo esmerado de su baile, aunque agradable y apropiado en las presentes circunstancias, no era de ningún modo un buen highlife, ya que puede que en esencia transmitiera el mismo mensaje, pero no de aquella forma torpe, burda y nada sofisticada."

Parte de la cultura nigeriana son las canciones de trabajo, estas son un tipo común de música nigeriana tradicional. Ayudan a mantener el ritmo en las cosechas, las remadas en canoas y otros campos laborales. Las mujeres utilizan ritmos complejos en tareas domésticas, tales como la preparación del ñame, dando lugar a una música altamente adornada. En las regiones norteñas, los granjeros trabajan juntos y se espera que el anfitrión provea de música a sus vecinos. 

"...pero la letra impresa jamás podría transmitir el sentimiento trágico que me embargó aquella noche mientras escuchaba a Max cantarlo marcando el ritmo highlife con el pie, devolviéndonos una vívida sensación de la alegría y las nobles promesas de siete años atrás, y que ahora parecían alejarse más de siete vidas."


viernes, 4 de octubre de 2013

Marco geográfico, histórico y sociológico de Un hombre del pueblo

NIGERIA

Nigeria, oficialmente la República Federal de Nigeria (en inglés Federal Republic of Nigeria; en hausa Jamhuriyar Taraiyar Nijeriya; en igbo Ȯha nke Ohaneze Naíjíríà; en yoruba Àpapọ̀ Olómìnira ilẹ̀ Nàìjíríà) es un país soberano situado en África occidental, en la zona del golfo de Guinea, cuya forma de gobierno es la república federal presidencialista. Su territorio está compuesto por 36 estados federales y un distrito federal. Su capital es Abuya, con 1,178,568 habitantes, y su ciudad más poblada y anterior capital es Lagos, con 7,937,932 habitantes (datos de 2006). 

Nigeria está situada en el oeste de África en el golfo de Guinea y tiene una superficie total de 923,768 km², lo cual lo convierte en el trigésimo segundo país más grande del mundo (después de Tanzania). Es comparable en tamaño a Venezuela y más del doble de California. Comparte 4,047 kilómetros de frontera: 773 km con Benin, 1,497 km con Níger, 87 km con Chad, 1,690 km con Camerún y tiene una costa de alrededor de 853 km.

Nigeria tiene un clima cálido con escasa amplitud térmica anual. En la franja costera se producen lluvias intensas que oscilan entre los 2,000 y los 4,000 mm anuales; la atmósfera es muy húmeda. Hacia el interior las precipitaciones van disminuyendo (Kaduma, 1,227 mm). En el extremo norte, las lluvias no suelen superar los 600-700 mm.

Los biomas dominantes en Nigeria son la sabana, en el norte y centro, y la selva, al sur. La mayor parte de la costa de Nigeria se encuadra en el manglar de África central, y la diversidad ecológica del país se completa con la pradera de montaña del mosaico de selva y pradera de la meseta de Jos. 

Los ríos principales de Nigeria son el Níger y el Benue que convergen y desembocan en el delta del Níger, el más grande del mundo. El relieve de Nigeria está dominado por los valles de estos ríos en forma de "Y", la llanura costera está formada por los aportes fluviales y su anchura varía entre los 20 y los 100 km. Hacia el norte el terreno va descendiendo en dirección a la región de la miada y al lago Chad, que se encuentran sólo a 250 metros de altitud y cuyas orillas constituyen una región pantanosa. El punto más alto de Nigeria es Chappal Waddi con 2,419 metros, ubicado en el sureste, cerca de la frontera con Camerún. Más al Norte surge la meseta de Bauchi, de carácter granítico, que enlaza con el gran sistema de altiplanicies de Níger y Chad y que en algunos de sus puntos como los montes Murchison, superan los 2,000 metros.

Desde que en los años 60 fue descubierto el petróleo, la economía nigeriana pasó de ser agrícola y de pastoreo, a industrial. Con 15,600 millones de barriles en reservas de crudo y más de 3 millones de m3 de gas natural, es uno de los países africanos que más se han desarrollado. No obstante, la fuerte dependencia del petróleo y el hecho de que este se encuentre en manos de empresas extranjeras, hace que existan graves desigualdades sociales. Mientras la mayoría de los nigerianos vive con menos de un dólar al día, el salón de trono del rey es de oro comprado con el dinero del petróleo. La balanza de pagos es positiva gracias a la exportación de crudo que se conduce a través de gasoductos desde el interior hasta los puertos del Atlántico. Destaca también la industria petroquímica, de automóviles y las refinerías. En cuanto al resto de la actividad productiva, sólo tiene cierta importancia el cacao, al que se destina el 50% del suelo cultivable y que va dirigido en su integridad a la exportación. La agricultura y la ganadería ocupan al 50% de la población, pero apenas puede abastecer la propia demanda interna.

Nigeria es el país más poblado de África y el séptimo país más poblado del mundo, cuenta con aproximadamente un quinto de la población del continente africano. Aunque menos del 25% de los nigerianos viven en asentamientos urbanos, al menos existen 24 ciudades con población mayor a 100,000 habitantes. La variedad de costumbres, idiomas y tradiciones dadas por los 250 grupos étnicos que coexisten en Nigeria le dan al país una gran diversidad. El grupo étnico dominante de la región norte es el Hausa-Fulani, de los cuales una gran mayoría son musulmanes. Otros de los grupos étnicos importantes de esa zona son los Nupe, Tiv, y Kanuri. La etnia Yoruba predomina en sur. Más de la mitad de los Yorubas son cristianos y cerca de un cuarto, musulmanes. El resto, en su mayoría siguen creencias tradicionales. El grupo predominantemente cristiano Igbo es el grupo étnico más grande del sudeste. La mayoría son católicos romanos, aunque los anglicanos, pentecostales y otras denominaciones evangélicas también tienen importancia.

Las comunidades Efik, Ibibio, Annang, e Ijaw (los cuatro grupos étnicos más grandes del país) también conforman un segmento sustancial de la población en el área. Personas con diferentes idiomas, generalmente se comunican en inglés, aunque el conocimiento de dos o más idiomas nigerianos es común. Los idiomas más difundidos son el Hausa, Yoruba e Igbo. En los últimos años hubo esporádicos choques entre grupos cristianos y musulmanes, particularmente en el norte del país, en donde hubo presión para introducir la ley islámica Sharia.

El número de idiomas catalogados en Nigeria actualmente se calcula en 521. Este número incluye 510 lenguas vivas, dos segundas lenguas sin hablantes nativos y nueve lenguas extintas. En algunas zonas de Nigeria, los grupos étnicos hablan más de un idioma. El idioma oficial de Nigeria, el inglés, fue elegido para facilitar la unidad cultural y lingüística del país. La elección del inglés como idioma oficial se relaciona en parte al hecho de que una parte de la población nigeriana habla inglés como consecuencia de la colonización británica que terminó en 1960.

Las principales lenguas habladas en Nigeria representan a las tres grandes familias de lenguas africanas. La mayoría son lenguas del grupo Níger-Congo, como el yoruba y el igbo; el idioma hausa es afro-asiático, y el kanuri, hablado en el noreste, principalmente en el Estado de Borno, una lengua miembro de la familia nilo-sahariana. Aunque la mayoría de los grupos étnicos prefiere comunicarse en su propio idioma, el inglés, siendo la lengua oficial, es ampliamente utilizado para la educación, las transacciones comerciales y con fines oficiales. El inglés como primera lengua, sin embargo, sigue siendo un coto exclusivo de una pequeña minoría de la élite urbana del país, y no se habla en absoluto en algunas zonas rurales. 

Puesto que la mayoría de la población de Nigeria está en las zonas rurales, las principales lenguas de comunicación en el país siguen siendo las lenguas indígenas, algunas de las cuales son reconocidas como lenguas nacionales. Algunos de los más grandes de estas, en particular, el yoruba y igbo, han derivado lenguajes estandarizados de una serie de dialectos diferentes y son hablados por diversos grupos étnicos. El inglés pidgin de Nigeria, a menudo conocido simplemente como "pidgin" o "broken" (Broken English), es una lengua criolla derivada del inglés y también una lengua franca popular, aunque con diferentes influencias regionales en dialecto y la jerga. El inglés pidgin es ampliamente hablado en las regiones del delta del Níger, predominantemente en Warri, Sapele, Port Harcourt, Agenebode, Ewu, y Benin City.

Hay consenso en la idea de que la personalidad más relevante de la cultura nigeriana es Chinua Achebe

MARCO HISTÓRICO

Chinua Achebe tenía unos 15 años hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, justo el tiempo en el que la colonia británica empezó a dar algunos espacios a los nigerianos en la política y administración del país. La llamada “Constitución Macpherson” entró en vigencia en 1951 y creó una Cámara de Representantes federal compuesta por un presidente y 184 miembros elegidos por las asambleas regionales, y un gobierno central integrado por seis miembros oficiales y doce elegidos por la Cámara. Este fue el preciso momento en que el renacimiento literario nigeriano tuvo lugar. Ya en mayo de 1957 se estimó la conveniencia de nombrar un primer ministro federal y, el 30 de agosto de ese mismo año, el primer ministro de la región Norte, Abubakar Tafawa Balewa, fue nombrado para ese cargo. Su gobierno guió el país durante los siguientes tres años, operando con una autonomía casi completa en los asuntos interiores. Fue en ese contexto que Chinua Achebe publicó su primer libro "Todo se derrumba".

A Nigeria le fue concedida la independencia total en 1960, como una federación de tres regiones, cada una reteniendo un sustancial grado de autonomía. Entonces los igbos componían el 60 o 70% de la población del sudeste, los fulani el 65% de los del norte y los yorubas el 75% de los del suroeste.

Pero ni el estado monárquico, ni el estado federal lograron cimentar bases solidas de despegue para la incipiente república. Los remanentes estructurales de la colonia británica fueron heredados por la burguesía local, incapaz de representar los intereses del intrincado conglomerado mult-iétnico nigeriano. Casi un lustro de batallas intestinas, persecuciones, encarcelamientos y condenas entre los diferentes actores de las regiones representadas en el poder, deterioró rápidamente la frágil democracia en construcción. Las sospechas de fraudes en las elecciones de 1964, la crisis económica, las acusaciones de corrupción a importantes funcionarios y la creciente polarización política, llevaron el 15 de enero de 1966 a un golpe militar por parte de los oficiales más jóvenes del ejército, en su mayoría igbos de mandos medios o bajos de tendencia izquierdista y dirigidos por el mayor Chukwuma Nzeogwu. Eso ocurrió apenas un día después de la publicación de Un hombre del pueblo, lo que hizo que muchos sospecharan de Achebe como un conspirador, pues en el libro se menciona un golpe de estado, algo que nunca antes había ocurrido en la joven nación nigeriana. Sin embargo, ninguna de esas acusaciones demostró tener fundamentos.

Luego del golpe, la mayoría del ejército permaneció fiel al gobierno y a su comandante en jefe, general Johnson Aguiyi-Ironsi, quien rápidamente encarceló a los golpistas, restableció el orden e instauró un régimen militar, convirtiéndose en jefe de Estado en reemplazo del presidente Nnamdi Azikiwe, que se encontraba en Londres recibiendo tratamiento médico. El general Aguiyi-Ironsi, un ibo de religión católica, conocido afectuosamente como “Johnny Ironside” desde su época de comandante en jefe de las fuerzas de las Naciones Unidas en la República del Congo, suspendió la constitución, disolvió todos los cuerpos legislativos, prohibió los partidos políticos, nombró gobernadores militares en todas las regiones y formó a un gobierno, integrado por un Consejo Supremo Militar y un Consejo Ejecutivo federal. Mientras tanto, creció el resentimiento en las regiones norte y oeste donde el golpe militar fue interpretado como una maniobra de los igbos para hacerse con el poder, esto iba especialmente en contra de los oficiales yorubas o hausas.

El 29 de julio de 1966, los norteños realizaron un contra-golpe, dirigido por el alférez coronel Murtala Mohammed. Esto situó en el poder al alférez coronel Yakubu Gowon. Las tensiones étnicas consecuencia de los sucesivos golpes aumentaron y condujeron, en septiembre de 1966, a las masacres a gran escala de igbos cristianos residentes en el norte musulmán, produciéndose unas 8,000 a 30,000 muertes de igbos.

El descubrimiento de grandes cantidades de petróleo en el delta del río Níger, con su enorme red de ríos y ciénagas en la punta más al sur del país, entre las regiones del este y sudoeste, llevó a las provincias del sudeste a anexionarse esta región para ser autosuficientes y cada vez más prósperos. Sin embargo, la exclusión del poder de las regiones orientales hizo que muchos temieran que los beneficios obtenidos del petróleo fueran empleados en beneficio de las áreas del norte y suroeste, y no en el sudeste. Todos estos factores llevaron a los igbos a reclamar la secesión.

El gobernador militar del Sudeste igbo, el coronel Odumegwu Ojukwu, aludiendo a las masacres norteñas y al fraude electoral, anunció en el parlamento sureño la secesión de la región del sudeste de Nigeria y proclamó el 30 de mayo de 1967 (29 de mayo en diversas fuentes) la República de Biafra como nación independiente. Aunque gozaban de la simpatía europea y de muchas otras partes del mundo, sólo cuatro países reconocieron la recién fundada república. También se dice que una de las principales razones por las que Ojukwu proclamó la República de Biafra fue que no reconocía a Gowon como jefe de estado ya que no era el siguiente oficial en la jerarquía militar tras Ironsi. Los diferentes acuerdos de paz, y especialmente el de Aburi, Ghana (Acuerdo de Aburi) no tuvieron resultado y los tiroteos continuaron.

La cruenta guerra que se prolongó por 31 meses y dejó un millón de muertos y más de cuatro millones de desplazados. saltó a los medios por la hambruna en diversas zonas sitiadas, y la consecuente denuncia de genocidio perpetrado contra los igbo de estas regiones.  Como resultado de la guerra, Bernard Kouchner y otros doctores franceses que estuvieron en la Biafra sitiada, crearon en 1971 la ONG Médicos Sin Fronteras.

Achebe terminó profundamente afectado tras el conflicto de Biafra, al punto que dejó de escribir por muchos años. Recién en 2012, apenas a un semestre de su muerte, Achebe publicó unas esperadas memorias sobre aquella brutal guerra. 

"There was a country: a personal history of Biafra", rememora sus vivencias en ese doloroso periodo de la historia de Nigeria, cuando él formó parte del ministerio de Información de Biafra y desempeñó laborales diplomáticas hasta el final de la guerra.

jueves, 3 de octubre de 2013

Ha muerto un titán de las letras africanas: Chinua Achebe

Les comparto un interesante obituario publicado por Lyn Innes en el periódico británico The Guardian, traducido por LB para www.rebelion.org. Lyn Innes es profesor emérito de literatura postcolonial en la Universidad de Kent, y conoció personalmente a Chinua Achebe.

Ha muerto un titán de las letras africanas: Chinua Achebe

Chinua Achebe, fallecido el pasado 21 de marzo a los 82 años de edad, fue el novelista más conocido de África y el padre fundador de la ficción africana. La publicación en 1958 de su primera novela, Things Fall Apart (Todo se desmorona), no sólo impugnó los relatos europeos de temática africana sino que desafió las creencias tradicionales sobre la forma y función de la novela. Su creación de un híbrido que combina los modos orales y literarios y su remodelación del idioma inglés para transmitir voces y conceptos igbo, estableció un modelo y sirvió de inspiración a otros novelistas en todo el continente africano.

Las cinco novelas y los relatos breves que publicó entre 1958 y 1987, ofrecen una crónica de la turbulenta historia de Nigeria desde el comienzo de la dominación colonial británica. Asimismo, crean una serie de vívidos personajes que buscan de diferentes maneras tomar el control de su propia historia. Como editor fundador de la influyente serie Heinemann de escritores africanos, supervisó la publicación de más de 100 textos que permitieron que la buena literatura escrita por autores africanos fuera accesible en todo el mundo en ediciones asequibles.

Nacido en Nigeria oriental, en la aldea tradicional ibo de Ogidi unos 40 años después de la llegada a la región de los primeros misioneros, Achebe fue bautizado como Albert Chinualumogu por sus padres convertidos al cristianismo. Más tarde, en un ensayo autobiográfico titulado Named for Victoria, Queen of England, contó cómo también él, igual que la reina Victoria, "perdió su Albert".

El hecho de crecer como cristiano le permitió observar su mundo con más claridad, escribió. La pequeña distancia con respecto a cada cultura se convirtió "no es una separación, sino en una conciliación equiparable al necesario retroceso que un espectador juicioso realiza para contemplar un lienzo de manera fija y plena".

En la escuela misionera local, sin embargo, a los niños se les prohibió hablar igbo y se les instó a renegar de todas las tradiciones asociadas al modo de vida "pagano". Sin embargo, Achebe absorbió los cuentos tradicionales que le contaron su madre y su hermana mayor, historias de las que dijo que poseían "la calidad inmemorial del cielo, los bosques y los ríos".

A los 14 años Achebe fue enviado al prestigioso colegio del Gobierno colonial de Umuahia, donde entre sus compañeros de clase se encontró con el poeta Christopher Okigbo, al que quedaría unido por una profunda amistad. En 1948 obtuvo una beca para estudiar medicina en lo que más tarde sería la universidad de Ibadan. Sin embargo, tras su primer año se dio cuenta de que lo que más le gustaba era escribir y se pasó a una licenciatura de literatura inglesa, ciencias de la religión e historia.

Aunque el plan de estudios de literatura inglesa seguía muy de cerca al de Gran Bretaña, los profesores también introducían obras que consideraban de interés para sus estudiantes nigerianos, por ejemplo las novelas africanas de Joyce Cary, o el Corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad. Sin embargo, esas obras chocaban con la nueva mentalidad que estaba emergiendo al calor de los movimientos anti-coloniales en África occidental tras la Segunda Guerra Mundial.

Achebe fue, junto con Wole Soyinka, una de las futuras estrellas literarias que entre 1948 y 1952 publicaron cuentos y ensayos en revistas estudiantiles con orientación nacionalista. Incluso en estas primeras obras se puede apreciar las cualidades características de Achebe: una mirada fríamente divertida sobre la élite educada, una estructura cuidadosamente equilibrada de contrastes, su deleite al imitar o parodiar diversos modos de discurso, su interés por la zona rural de Nigeria y por la conflictiva interacción entre las culturas occidental e igbo, y su insistencia en lo que él consideraba como el valor fundamental del pueblo igbo: la tolerancia. Es en una de estas historias donde aparece por primera vez uno de sus proverbios favoritos: "Deja que se pose el halcón y deja que se pose el águila".

Para cuando se graduó en 1952, Achebe ya había decidido ser escritor para contar la historia de los africanos y el encuentro colonial desde el punto de vista africano. Una de las razones que le motivaba a ello fue la novela de ambiente nigeriano de Joyce Cary titulada Mister Johnson, la cual, aunque muy elogiada por los críticos ingleses, a él se le antojaba "una imagen totalmente superficial de Nigeria y del carácter nigeriano". Pensó: "Si eso ha alcanzado la fama, entonces alguien debería tratar de ver las cosas desde dentro".

Lo que originalmente había sido planeado como una novela larga que comenzaría con la colonización de Nigeria oriental y terminaría justo antes de la independencia, se transformó en dos novelas cortas: Things Fall Apart (cuya acción transcurre a finales del siglo XIX) y No Longer At Ease (ambientada en la década que precedió a la independencia de Nigeria). Mientras que la segunda novela retoma y vuelve a contar la historia de Mister Johnson (la historia de un joven empleado nigeriano que acepta un soborno y es juzgado y condenado por la administración colonial), la primera persigue, con éxito consumado, evocar la cultura y sociedad de la que podrían haber surgido Mister Johnson y sus ancestros.

Things Fall Apart recrea una cultura oral y una conciencia impregnada de una forma de vida agraria, y demuestra, en palabras de Achebe, "que los pueblos africanos ya sabían que es la civilización antes de que llegaran los europeos". Al mismo tiempo, trató de evitar pintar la África precolonial como una idílica estampa pastoral y rechazó las evocaciones nostálgicas de Léopold Senghor y de la escuela literaria francófona de la negritud.

El protagonista de la novela, Okonkwo, aparece como un personaje heroico pero rígido cuyo temor a parecer débil le lleva a actuar con dureza con respecto a sus esposas e hijos y a participar en el sacrificio de un joven rehén de otra aldea. Su caracterización y el cerrado mundo rural de la novela han hecho que sea comparada con The Mayor of Casterbridge, de Thomas Hardy, un novelista al que Achebe admiraba. Things Fall Apart ha vendido millones de copias y ha sido traducida a más de 50 idiomas.

No Longer At Ease, ambientada en la Nigeria de 1950 y publicada en 1960, retoma la historia del nieto de Okonkwo, un joven e idealista funcionario nigeriano que vuelve a casa tras estudiar en Inglaterra, considera que su salario es insuficiente para el tren de vida que esperaba y acepta un soborno.

Para entonces el propio Achebe ya había realizado su primer viaje al extranjero, antesala de los muchos que realizaría posteriormente. Como jefe del departamento de charlas del Servicio de Radiodifusión de Nigeria (NBS), fue enviado en 1956 a un breve curso de formación con la BBC en Londres. De vuelta en Nigeria, editó y produjo programas de debate y relatos breves para la NBS en Enugu, Nigeria oriental, y aprendió mucho sobre cómo funcionan los buenos diálogos. Allí, conoció a Christie Chinwe Okoli, una brillante y hermosa estudiante de la universidad de Ibadan. Se casaron en 1961 y tuvieron cuatro hijos.

Mientras preparaba un reportaje sobre la respuesta de los nigerianos a los primeros tiempos de la dominación colonial, Achebe investigó la historia de un sacerdote igbo encarcelado por negarse a colaborar con los británicos. Fascinado por la historia y por el carácter orgulloso del sacerdote, lo convirtió en protagonista de su tercera novela, Arrow of God (La flecha de Dios) (1964). Algunos críticos la consideran el mayor logro de Achebe por su compleja estructura y caracterización y por su exploración de las relaciones entre el deseo subjetivo y las fuerzas externas en la construcción de la historia.

La inquietud sobre el liderazgo responsable que informa Arrow of God reaparece de manera más explícita en su cuarta novela, la obra satírica A Man of the People (1966). En ella Achebe muestra la corrupción y la irresponsabilidad de los políticos y de sus electores, coronada en la novela por un golpe de Estado militar, tal como sucedió realmente en la Nigeria independiente de 1966 cuando un golpe de Estado dio pie al intento de secesión de Biafra y desencadenó una guerra civil en la que murieron más de un millón de personas.

Cuando tras el golpe de Estado comenzó la masacre de igbos en el norte, Achebe trabajaba para la Comisión de Radiodifusión de Nigeria en Lagos. Advertido de que podría correr peligro (un primo suyo había sido uno de los líderes militares asesinados), Achebe llevó a su familia al este de Nigeria. Se convirtió en un firme defensor de la independencia de Biafra y viajó por el mundo en busca de apoyos. En su opinión, Biafra no era solamente un territorio que podría garantizar la supervivencia de los pueblos igbo, sino también un ideal. En 1968 declaró: "Biafra representa la verdadera independencia de África, el fin de los 400 años de vergüenza y humillación que hemos sufrido en nuestra asociación con Europa... creo que nuestra causa es correcta y justa. Y en eso debería consistir la literatura hoy: en causas correctas y justas".

Aunque la guerra terminó con la derrota de la causa de Biafra, Achebe estaba decidido a que la presencia y perspectivas igbo debían continuar dentro del Estado nigeriano. Su colección de poemas Beware Soul Brother (1971) y el volumen de relatos breves Girls at War and Other Stories (1972) se basaron en las experiencias de la guerra. Se convirtió en investigador de la Universidad Nsukka de Nigeria, y en 1971 él y un grupo de académicos nigerianos fundaron Okike, una importante revista africana de escritura creativa y debate crítico. También escribió varios libros para niños.

En 1972 Achebe aceptó un puesto de profesor visitante en la Universidad Amherst de Massachusetts, donde fue profesor de literatura africana y donde continuó editando Okike. Fue allí donde lo conocí y trabajé como asistente de montaje para Okike. También asistí a su curso sobre escritura africana (y en ocasiones ejercí de coenseñante del mismo) y pude admirar su paciencia con esos estudiantes que a veces dejan traslucir de forma demasiado evidente su ignorancia y prejuicios con respecto a la cultura africana.

Esa tolerancia, y desde luego su amistad, se hizo extensiva a colegas como aquel profesor que en broma se comprometió a proporcionar niñas nativas a todos los miembros de su departamento cuando lo nombraran jefe del mismo. Miré a Achebe y vi cómo alzaba una ceja. A pesar de su apasionada condena del racismo y de la arrogancia imperial, es la suave ironía de Achebe, su risa pronta y su deleite en anécdotas sobre las chiquilladas de nuestros hijos lo que recuerdo más vivamente.

No eludió la controversia. En ensayos, conferencias y entrevistas declaró la necesidad de una escritura comprometida en el contexto africano y se burló de escritores y críticos cuyas actitud con respecto a los africanos juzgó condescendiente o racista. En la Universidad de Massachusetts denunció El corazón de las tinieblas en una conferencia que hizo que muchos asistentes abandonaran la sala en señal de protesta y que aún sigue levantando polvaredas.

Achebe regresó a Nigeria en 1976 para ser profesor de literatura en la Universidad de Nigeria, donde continuó enseñando, se convirtió en presidente de la Asociación de Escritores de Nigeria y editó Uwa ndi Igbo, el Diario de la Vida y Cultura Igbo. Asimismo, fue elegido vicepresidente nacional del Partido de la Redención del Pueblo y en 1983 publicó un panfleto político titulado El problema de Nigeria.

Achebe no sólo creó un nuevo tipo de novela, sino que era reacio a repetir la misma fórmula. Cada novela establece un diálogo con su predecesora, tanto técnica y formalmente como con respecto al carácter y al entorno social. Este proceso culminó en su quinta novela, Anthills of the Savannah (Hormigueros de la sabana) (1987), donde comentaba las formas y los temas de sus obras, así como las de otros escritores africanos. La novela insiste en que no hay una historia de la nación, sino una multitud de narrativas, tejiendo continuidades entre el pasado y el presente, entre las formas culturales y tradiciones inglesas e igbo. La filosofía, estructura y estética de Hormigueros de la sabana y, en realidad, de toda la ficción de Achebe, se resume en las frases finales de su ensayo The Truth of Fiction (La verdad de la ficción): "La literatura imaginativa... no esclaviza, sino que libera la mente del hombre. Su verdad no es como los cánones de la ortodoxia o la irracionalidad de los prejuicios y la superstición. Comienza como una aventura de autodescubrimiento y termina en la sabiduría y en la conciencia humana".

En 1990 un accidente de coche dejó a Achebe paralítico. El Bard College de Nueva York le ofreció a él y a Christie la posibilidad de enseñar allí y le facilitó las instalaciones que necesitaba. Desde entonces, utilizando una silla de ruedas siguió viajando y dando conferencias en los EEUU y ocasionalmente en el extranjero. Sus charlas en la Universidad de Harvard en 1998 fueron publicadas con el título de Home and Exile (Hogar y exilio).

Sus conferencias y ensayos autobiográficos más recientes fueron publicados en The Education of a British-Protected Child (2009). En 2009 se mudó a Providence, Rhode Island, tras ser nombrado profesor de estudios africanos en la Universidad Brown. En 2012 publicó There Was a Country: A Personal History of Biafra (Había un país: una historia personal de Biafra), donde reiteraba su creencia en los ideales que habían inspirado el nacionalismo de su juventud. Su relato de los acontecimientos que condujeron a la guerra civil, del desarrollo de ésta y de sus consecuencias han provocado fuertes reacciones tanto de parte de partidarios como de opositores de la causa de Biafra.

Achebe recibió numerosos premios y más de 30 doctorados honoris causa, pero entre los homenajes que más apreció está probablemente el que le rindió Nelson Mandela. "Hubo un escritor llamado Chinua Achebe", escribió Mandela, "en cuya compañía los muros de la prisión se desmoronaban".

Le sobreviven Christie, sus hijas Chinelo y Nwando, y sus hijos Ikechukwu y Chidi.

Chinua Achebe, datos biográficos

Albert Chinualumogu Achebe (Ogidi, 16 de noviembre de 1930 - Boston, Massachusetts, 22 de marzo de 2013) fue un escritor, filósofo y profesor nigeriano. Novelista, poeta y crítico literario, es sobre todo conocido por una de sus obras, Todo se desmorona (Things Fall Apart), una de las novelas africanas más leídas en el mundo.

Achebe era hijo de un profesor en un colegio misionero. Sus padres, aunque le instruyeron en muchos de los valores de la cultura del pueblo igbo, eran devotos protestantes y le bautizaron como Albert por el nombre del marido de la reina Victoria. Su nombre de pila Chinụalụmọgụ significa literalmente "Dios luchará en mi favor".

Desde 1944 Achebe asistió al Government College en Umuahia, como otros autores nigerianos importantes, tales como Wole Soyinka, Elechi Amadi, John Okigbo, John Pepper Clark, y Cole Omotso. También fue educado en el Colegio Universitario de Ibadán, donde estudió Inglés, Historia y Teología. En la universidad, Achebe renegó de su nombre británico y adoptó el nombre Chinua. En 1953 se graduó con una BA. Antes de entrar en la Nigerian Broadcastin Company en Lagos, viajó por África y América y trabajó por un corto período de tiempo como maestro. En la década de 1960 fue director de servicios a cargo de La Voz de Nigeria.

En la Universidad de Ibadán estudió primero Medicina y después Literatura, y más tarde pasó a trabajar en la radio nigeriana, en la que hizo carrera. Con W. Soyinka, J. P. Clark, A. Tutuola, E. Mphahlele y otros coetáneos fundó el célebre "Mbari Club", que llegó a ser un lugar de animado debate cultural y del que nacería la editorial homónima. Fundó y dirigió la colección "African Writers" del editor londinense Heinemann, que acogió las mayores obras literarias africanas en lengua inglesa, y también dirigió la revista Okike.

Durante la guerra civil de Biafra se alineó al lado de su pueblo, es decir, a favor de Biafra; salió destrozado de aquella terrible experiencia y, desde entonces, no volvió a escribir prácticamente nada. Pasó varios períodos, algunos de ellos prolongados, en el extranjero, en la Universidad de Massachusetts y en la de Connecticut. Enseñó literatura en la Universidad de Ibadán y en la de Nsukka.

Achebe es no sólo uno de los fundadores del renacimiento literario nigeriano (que tuvo lugar a partir de la década de 1950), sino uno de los mejores escritores en lengua inglesa y el más conocido y más leído de los novelistas anglófonos africanos. Narrador de fuerte vena inventiva, creador de un estilo sabiamente articulado sobre los idiomas, los proverbios y los ritmos de la tradición oral ibo, examinó el pasado de su pueblo y lo representó encarnándolo en un clan y en su historia, que se desarrolla en el vasto abanico de una trilogía épico-satírica.

Su obra no se redujo a la simple imitación de la literatura europea, sino que avanzó hacia la creación de nuevas formas literarias a partir de la propia lengua inglesa. El resultado fue un inglés entreverado de habla africana, así como una mezcla de lo real y lo mágico. Sin concesiones al sentimentalismo, con bastante ironía, transmite, en una prosa colorista, las costumbres y el habla local del pueblo ibo. 

En 1958 apareció el primer volumen de la trilogía, Todo se derrumba (Things Fall Apart), que comienza en una época en la que los blancos aún no habían llegado al interior del país. La novela se estructura en torno a la tragedia personal del héroe, el guerrero Okonkwo, quien, debido a una serie de desgraciadas coincidencias y errores fatales, destruye su propia existencia y acaba suicidándose.

Paralela a las vicisitudes de Okonkwo y entrelazada con ellas transcurre la historia del poblado de Umuofia, con sus conflictos y sus problemas, sus ritos y sus celebraciones, sus guerras y sus fiestas, y, finalmente, su enfrentamiento con el hombre blanco: misionero, soldado o administrador. Okonkwo se derrumba, pero también se hunde Umuofia.

El segundo volumen en orden de lectura es Arrow of God (1964), aunque se publicó el tercero. Aquí el hombre blanco ya se ha establecido en la región, en donde está organizando un gobierno paralelo; la puesta en marcha de esta estrategia política coincide con la crisis personal del sumo sacerdote Ezeulu con el poblado, y el resultado de todo ello es desastroso: ingleses y africanos no se entienden, en el poblado se agravan trágicamente las venganzas personales y Ezeulu se vuelve loco.

En la tercera y última parte de la trilogía, Ya no más paz (No Longer at Ease, 1960), el protagonista, Obi, nieto del anciano Okonkwo, vive en la Lagos moderna, no sabe resistir a las presiones y a la corrupción, y se arruina. El círculo se ha cerrado. Todas las fases de la historia nigeriana se muestran según su modo de ser, con su fragilidad y sus debilidades, pero también con sus características culturales. Con esta trilogía, Achebe devolvía un pasado a la memoria de su pueblo, celebrando un rito pero también desplegando aquella acción didáctica que, a su juicio, forma parte del deber del escritor.

A sus tres primeras novelas, Achebe añadió una cuarta, A Man of the People (1966), sátira amarga de la Nigeria contemporánea, de la corrupción de sus gobernantes y de la incapacidad de sus ciudadanos. Entre sus obras se encuentra un volumen de poesías, Soul Brother, (1971), la colección de relatos Girls at War (1972) y una serie de ensayos bajo el título Morning Yet on Creation Day (1975).

Su influencia sobre varias generaciones de lectores africanos ha sido enorme, pues les ha dado el primer gran clásico de su tradición autóctona: una obra que apareció en el momento crucial del nacimiento de los nuevos estados africanos y de la recuperación de sus tradiciones propias, en un momento de fuerte crecimiento político y de extraordinaria intensidad cultural. Cabe citar también Hormigueros en la sabana, de 1987, una novela que trata sobre el fracaso de los intelectuales y políticos africanos.

OBRA DE CHINUA ACHEBE

Novelas
  • Things Fall Apart (1958) -- Todo se desmorona
  • No Longer at Ease (1960)
  • Arrow of God (1964) -- Flecha de Dios
  • A Man of the People (1966) -- Un hombre del pueblo
  • Anthills of the Savannah (1987) -- Hormigueros de la sabana
  • Cuentos
  • Marriage Is A Private Affair (1952)
  • Dead Men's Path (1953)
  • The Sacrificial Egg and Other Stories (1953)
  • Civil Peace (1971)
  • Girls at War and Other Stories (incluye "Vengeful Creditor") (1973)
  • African Short Stories (editor, con C.L. Innes) (1985)
  • Heinemann Book of Contemporary African Short Stories (editor, con C.L. Innes) (1992)
  • The Voter
  • Poesia
  • Beware, Soul-Brother, and Other Poems (1971) (publicado en Estados Unidos como Christmas at Biafra, and Other Poems, 1973)
  • Don't let him die: An anthology of memorial poems for Christopher Okigbo (editor, con Dubem Okafor) (1978)
  • Another Africa (1998)
  • Collected Poems Carcanet Press (2005)
  • Refugee Mother And Child
  • Vultures

Ensayos, criticas, no ficción, comentario políticos
  • The Novelist as Teacher (1965) - también en Hopes and Impediments
  • An Image of Africa: Racism in Conrad's "Heart of Darkness" (1975) - también en Hopes and Impediments
  • Morning Yet on Creation Day (1975)
  • The Trouble With Nigeria (1984)
  • Hopes and Impediments (1988)
  • Home and Exile (2000)
  • Education of a British protected Child (6 October 2009)
  • There Was A Country: A Personal History of Biafra, (11 October 2012 )
  • Libros para niños
  • Chike and the River (1966)
  • How the Leopard Got His Claws (con John Iroaganachi) (1972)
  • The Flute (1975)
  • The Drum (1978)

PUEBLO IGBO, ETNIA DE CHINUA ACHEBE

Los igbo, algunas veces (especialmente en el pasado) escrito ibo, son una de las etnias más extendidas en África. La mayor parte de los igbo se encuentran en el sudeste de Nigeria, donde constituyen el 17% de la población; también pueden encontrarse en un número significativo en Camerún y Guinea Ecuatorial. Su idioma es llamado igbo. Hay 25 millones de igbos y 19 millones hablan el idioma y sus dialectos. Aunque hoy en día la mayoría habla inglés debido al imperialismo británico.

Los estados nigerianos con mayor población igbo son Anambra, Abia, Imo, Ebonyi, y Enugu. Los igbo constituyen cerca del 25% de la población de Delta y Rivers.

Igbos destacados
  • Chinua Achebe, escritor.
  • Africanus Horton, médico y folclorista.
  • Joshua Uzoigwe, etnomusicólogo.
  • Odumegwu Ojukwu, político.
  • Ngozi Okonjo-Iweala, economista y ministra.
  • Okwui Enwezor, historiador del arte.
  • Emeka Okafor, baloncestista.
  • Emmanuel Chukwudi Eze, filósofo.
  • Havoc, rapero.
  • Nwankwo Kanu, futbolista.
  • Jay-Jay Okocha, futbolista.


martes, 1 de octubre de 2013

Chinua Achebe, Un hombre del pueblo


“Si no te gusta la historia de otro, entonces escribe la tuya.” 
Chinua Achebe

Cuando a finales de 2012 decidimos que en este mes de Octubre leeríamos un autor africano, suplí mi ignorancia con avidez y comencé una entusiasta búsqueda de autores y libros del apasionante continente negro para proponer en esta viñeta. Como era de esperarse, el omnisapiente Google me permitió dar con una interesante lista de escritores, entre los que, casi de inmediato, me llamó poderosamente la atención el nigeriano Chinua Achebe. 

Un hombre del pueblo terminó por convertirse en mi propuesta de lectura, y a la postre resultó elegido para la viñeta País/Región, en la que ya anteriormente habíamos acordado leer un libro proveniente de África.

No me imaginé, sin embargo, que el célebre autor de frases tan agudas y críticas como "la caridad es el opio de los privilegiados", moriría a la edad de 82 el pasado 21 de marzo, haciendo de nuestra lectura para este mes una suerte de homenaje.

Los invitamos, pues, a leer con nosotros Un hombre del pueblo, cuarto libro del escritor nigeriano Chinua Achebe.

FICHA
Mes: Octubre
Viñeta: País/Regíón | África
Título: Un hombre del pueblo
Autor: Chinua Achebe
Nacionalidad: Nigeriano
Año: 1966
Editor: DEBOLSILLO, 2010
ISBN: 8499085865
Nº de páginas: 196


DIVISIÓN DE LAS LECTURAS

3/Octubre/2013
  • Biografía de Chinua Achebe
  • Prólogo
  • Capítulo 1
  • Capítulo 2
Página 23 en archivo PDF
Posición 533 en el Kindle (19%)

10/Octubre/2013
  • Capítulo 3
  • Capítulo 4
  • Capítulo 5
Página 43 en archivo PDF
Posición 1039 en el Kindle (38%)

17/Octubre/2013
  • Capítulo 6
  • Capítulo 7
  • Capítulo 8
Página 61 en archivo PDF
Posición 1523 en el Kindle (56%)

24/Octubre/2013
  • Capítulo 9
  • Capítulo 10
  • Capítulo 11
Página 84 en archivo PDF
Posición 2171 en el Kindle (79%)

31/Octubre/2013
  • Capítulo 12
  • Capítulo 13
Página 104 en archivo PDF
Posición 2694 en el Kindle (98%)

SINOPSIS
Odili, un maestro de escuela en un país ficticio muy parecido a la Nigeria post colonial, visita a su antiguo maestro, el jefe Nanga, convertido ahora en el todopoderoso y corrupto ministro de Cultura. La riqueza y el prestigio de Nanga seducen a la novia de Odili. Para vengarse, Odili empieza a insinuarse a la prometida de Nanga, y se involucra en la formación de un partido opositor. Cuando triunfe un golpe de estado militar, Nanga caerá en desgracia y Odili se convertirá en el nuevo todopoderoso y corrupto ministro.

RESEÑAS
«Muchos de nosotros vivimos, o hemos vivido, bajo regímenes cuya moralidad nadie ha descrito mejor que Chinua Achebe en su novela Un hombre del pueblo.»
NADINE GORDIMER

«Es imposible sentirse sólo si se tiene un libro de Chinua Achebe. Él es el escritor que tiró abajo los muros de la prisión.»
NELSON MANDELA

SOBRE EL AUTOR
Albert Chinualumogu Achebe (Ogidi, 16 de noviembre de 1930 - Boston, Massachusetts, 22 de marzo de 2013) fue un escritor, filósofo y profesor nigeriano. Novelista, poeta y crítico literario, es sobre todo conocido por una de sus obras, Todo se desmorona (Things Fall Apart), una de las novelas africanas más leídas en el mundo.

Era hijo de un profesor en un colegio misionero. Sus padres, aunque le instruyeron en muchos de los valores de la cultura del pueblo igbo, eran devotos protestantes y le bautizaron como Albert por el nombre del marido de la reina Victoria. Su nombre de pila Chinụalụmọgụ significa literalmente "Dios luchará en mi favor".

Desde 1944 Achebe asistió al Government College en Umuahia, como otros autores nigerianos importantes, tales como Wole Soyinka, Elechi Amadi, John Okigbo, John Pepper Clark, y Cole Omotso. También fue educado en el Colegio Universitario de Ibadán, donde estudió Inglés, Historia y Teología. En la universidad, Achebe renegó de su nombre británico y tomó como nombre indígena Chinua. En 1953 se graduó con una BA. Antes de entrar en la Nigerian Broadcastin Company en Lagos, viajó por África y América y trabajó por un corto período de tiempo como maestro. En la década de 1960 fue director de servicios a cargo de La Voz de Nigeria.

En su primera novela, Todo se desmorona (1958), describe con amargura cómo la civilización europea se apropia del mundo africano y las influencias occidentales cambian la sociedad de este continente. Otras obras de Achebe son Flecha de Dios (1964) y Un hombre del pueblo (1966). Sin concesiones al sentimentalismo, con bastante ironía, transmite, en una prosa colorista, las costumbres y el habla local del pueblo ibo. Entre las últimas obras de Achebe destacan la colección de cuentos Chicas en guerra (1971), y Navidades en Biafra y otros poemas (1973). Desde 1971 colabora con Okike, una de las revistas literarias más influyentes de África. Hormigueros de la sabana (1987) es una novela que trata sobre el fracaso de los intelectuales y políticos africanos.

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