lunes, 6 de octubre de 2014

De ladinos, mestizos (verdaderos y no verdaderos), indios, blancos, negros y el corazón...

Hasta no hace mucho, el 12 de octubre era el Día de la Raza.  Pero, ¿acaso existe semejante cosa? ¿Qué es la raza, además de una mentira útil para exprimir y exterminar al prójimo?
En el año 1942, cuando Estados Unidos entró en la guerra mundial, la Cruz Roja de ese país decidió que la sangre negra no sería admitida en sus bancos de plasma. Así se evitaba que la mezcla de razas, prohibida en la cama, se hiciera por inyección.
¿Alguien ha visto, alguna vez, sangre negra?
Eduardo Galeano

En septiembre de 2014 el libro "Corazón ladino" de Yolanda C. Martínez suscitó algunas de las tertulias -para mi gusto- más interesantes, bonitas,  profundas y personales a las que he asistido en casi 3 años en el club.

Está claro que cada quien saca sus propias conclusiones y decide si una historia le gusta o no, dependiendo de dónde tiene puesto el gusto y los intereses. Recuerdo que en una de las reuniones, JR hacía énfasis en que precisamente esos gustos y miradas distintas son una de las riquezas del club porque a unos les gusta el cuento y a otros simplemente cómo se lo cuentan; a mí me empieza a gustar por cómo están escritas las historias pero también suelo hacer click con los personajes tal como pasa con los seres humanos reales y entonces sucede que hay algunos que me encantan, quiero saber más de ellos, quisiera que me contaran detalles de cómo ha sucedido toda su vida y que nunca se acabe el libro o que se convierta en una zaga para poder saber más y más y más y, otros pues no me gustan ¡para nada!, pero como me gusta la forma en que está escrita la historia me quedo, sigo leyendo, me enojo cada dos por tres con los protagonistas, me peleo con ellos, de vez en cuando les entiendo, a veces no lo logro, pero al final el libro se queda guardado en el rinconcito de los dignos de recordar… ¡en mi corazón!

Ya hemos dicho mucho respecto al libro y en este blog hay mucha información, así como la bonita la reflexión de Stephanie Miranda quien no pudo acompañarnos personalmente en las reuniones de septiembre pero leyó el libro y nos ha redactado sus impresiones de una forma tan estupenda que casi parece que estuvo allí tomando café o "mate" traído directamente del Uruguay y comiendo donas (al 2x1) con nosotros.

Lo que sigue es mi propia mirada sobre la historia de Leonor Palacios, su familia, su pueblo, su cultura, la educación que recibió y que determinó su forma de ser, los seres que encontró en el camino, su corazón, sus decisiones, sus temores, sus yerros y aciertos, todo como parte de una buenísima novela de una escritora salvadoreña que me ha dado una gran alegría conocer pero, a la vez, recojo un poquito de las cosas que fueron dichas en su momento por distintos miembros del club para que quede constancia de que este mes la niña Yolanda nos puso a conversar ¡en serio!

El libro además de resultar muy bueno como obra literaria, también nos hizo descorrer un poco el velo de la historia personal respecto a algunas de esas cosas que nos ha construido tanto por la educación recibida directamente en nuestras casas, como a través del hilo conductor de la herencia cultural que nos marcó a manera de traspaso de "posta" como en las carreras de relevo; ha sido delicioso escuchar tantas historias familiares y conocer cómo algunas de esas cosas nos forjaron el carácter, nos impulsaron o nos detuvieron, nos abrieron caminos y determinaron nuestra manera de relacionarnos, e incluso, actualmente, nos hacen ser o no ser y hacer o dejar de hacer cosas sencillamente porque así lo aprendimos, como por ejemplo tratar de usted a las personas en general y sentir un poco feo que nos tuteen desde el principio, estar o no acostumbrados a dar y recibir abrazos, ir en contra de educaciones machistas y estudiar aunque se sea mujer, tener que haber aprendido a decir te quiero o lo difícil que es a veces dejarnos querer…  ¿y cómo se sentirá ser bonita? Vaya cosas las que salieron a bailar ¡desde el primer día!

Pues bien, a Yolanda C. Martínez le bastaron 235 páginas, para contarnos la historia de Leonor Palacios, "mestiza verdadera, no hija de mestizos" y Andrew Hess, un gringo de pensamiento científico que se conocieron el 19 de junio en 1961 en San Cristóbal de Atitlán (un pueblo al que la autora define como triste al igual que sus habitantes) y empezaron a andar el camino que más adelante les cambió la vida para siempre.  

Con el verde exuberante y el multicolor típico de aquellos lugares como escenario, Leonor y Andrew se conocieron, hicieron algunas cosas juntos, se acercaron, hicieron un vínculo, ¿se enamoraron?, se casaron y de allí partieron a Albany en Los Estados Unidos a empezar su vida en común, les salió como les salió (se puede decir que no les fue tan bien), después de un tiempo regresaron y el libro nos cuenta todo con los detalles que nos encantaron, nos hicieron volar la imaginación y nos puso a suponer cosas sobre intentos, motivos, decisiones, actitudes y lo que como lector supone cada quien que hay en el corazón de los personajes y que les hace actuar como lo hacen, todo contado de tal forma que la expresión más repetida en el club ha sido "¡me atrapó!", acaso por estar escrita con la misma sencillez y naturalidad con que sucede la vida y la historia de cada pareja que es escrita a mano por cada una y que muchas veces a pesar de las buenas intenciones e incluso de un gran amor, mientras madura tiene que abrirse paso en medio de las virtudes y miserias de los dos, enfrentar fantasmas y en el caso concreto de Leonor y Andrew superar un choque de culturas y de intereses personales que no eran compatibles con su unión porque simplemente no es posible la intimidad cuando hacemos trampa.

Sin duda es una suerte que Karen Consuegra (sobrina de Yolanda Consuegra Martínez) sea nuestra amiga y compañera del club ya que primero nos propuso el libro, luego nos contó ¡muchas cosas! sobre la historia familiar que otorgan propiedad a la historia del libro y quizá por eso, desde la primera reunión en medio de opiniones compartidas como "me sorprendió", "se lee rapidito", "está bien escrito", "la historia me capturó", o preguntas curiosas como: "¿todo eso sucedió? ¿Andrew será el gringo del que se enamoró tu tía? de pronto lo personal se abrió paso y empezamos a compartir nuestra propia experiencia con los inevitables detalles familiares que simplemente no podían nada menos que intentar estar a la altura (en honestidad) a lo que Karen nos contaba. 

Desempolvadas tantas "pasaditas" como decía mi papá, luego de horas y horas hablando puedo concluir que después de este libro con algunas personas del club nos conocemos y nos queremos más.

Pero volviendo al libro puedo decir que siendo Guatemala un país hermano, vecino, cercano, al que no es difícil llegar, en el que la mayoría hemos estado, que gusta por tantas razones,  al que le debemos recuerdos hermosos de viajes en familia, con amigos, con amores pasados y a veces por fortuna también del presente, no nos fue difícil imaginarnos el paisaje, el lago, el pueblo, tampoco identificarnos con la cultura bastante machista de la familia de Leonor (muy propia del tiempo en que se sitúa la historia);  pero tal vez hay que reconocer que un poco menos fácil fue entender de manera realmente fiel el sentir de personas marcadas por un largo trayecto generacional enfrentando el desprecio racial en distintas vías, por siglos y siglos de discriminación galopante y formando parte de una sociedad multicultural pero dividida donde indios, ladinos, mestizos, negros, blancos, conviven, se relacionan, se benefician mutuamente de distintos tipos de relaciones (como el comercio),  pero muchas veces sin llegar a mezclarse; donde  hablar español es lo común y hablar un dialecto como lengua primaria no siempre es visto como un derecho y parte de la diversidad y riqueza cultural sino como una señal de atraso en cuanto a desarrollo.

En El Salvador, las actuales generaciones no hemos crecido en medio de esa diversidad de culturas y, tal vez por eso, no es sencillo entender más que de una manera casi intelectual, académica o al menos desde una posición políticamente correcta la profundidad de las marcas que la discriminación a esos niveles provoca en los grupos étnicos considerados "minorías" y cómo todo eso propicia conductas y formas de ser que se transmiten de generación en generación; sin embargo, la cantidad de reflexiones,  discusiones y sentimientos que hizo salir, me da la sensación de que en Septiembre, algunas reuniones del club fueron verdaderos círculos de terapia grupal.

Pero bueno, ya es Octubre, hemos cerrado el libro de Yolanda Consuegra Martínez, incluso ya hemos empezado a conversar sobre el nuevo libro ("El Ladrón" de NakamuraFuminori), pero tras bambalinas Corazón ladino sigue dando de qué hablar y así tenemos una pequeña discusión que empezó una noche y siguió al siguiente día en medio del quehacer cotidiano en nuestros trabajos, cuando nadie podría dudar de la concentración que teníamos en nuestras labores en medio de papeles, programas, informes, proyectos, consejerías, clases, etc., pero en el que "la pregunta del millón" detonó un verdadero coloquio "whatssapero" donde las opiniones sobre Leonor y Andrew volaron cual cuchillos afilados, pero fue tan espontáneo y honesto que parecía una auténtica tertulia un jueves de septiembre en el club, por eso creo que al final no debería perderse, así que tal como lo sugirió la señora coordinadora, me he tomado la libertad de incluirlo en este post, para que quede constancia de que en este club nos apasionamos con los libros y claro, también de la trascendencia de este libro que nos ha puesto a quiénes lo leímos a hablar, hablar y hablar.

1 de octubre a altas horas de la noche:

Stephanie: Hey acabo de terminar corazón ladino / Me encantooooooooo
MaríaO: Heeeey felicidades Steph!
Nelson H.:  ;)
MaríaO: Qué bueno que también te gustó!
Stephanie: y me imagino q se armaron unas buenas discusiones entorno de ella / lástima q me las perdí
MaríaO: Fueron geniales! Pero podés escribirnos algo! / O llegar y contarnos! :p
Y aquí viene la pregunta del millón según Stephanie:

Stephanie: pero la pregunta del millón  /¿Sera feliz la Leonor con Andrew?
MaríaO: Bueno sería mejor hablarlo, pero puedo decirte que tal vez el mero intento les valga la pena! La felicidad finalmente quizá no sea un estado continuo, pero sí un camino que se hace de saltito en saltito... Te lo digo, las reuniones para este libro estuvieron profundas... Jajajaja
Stephanie: siiii me imagino / cuando leía cada cosa /pensaba hay uy esto da para una gran discusión
MaríaO: Siii cabal! Mirá Sthep lo que no te dije es que Leonor a mí no me cae bien! Jaja :p
2 de octubre en horario laboral:

Stephanie: Hola sorry ayer ya no pude seguir escribiendo ¿En serio te cae mal? jaja no me había puesto a pensar como me cae la bicha en realidad

MaríaO: Jajaja ¡Buenos días! Pues yo a menudo pienso en eso, y ella me cae mal por arisca y su poca apertura con la gente jajajaja   Esa muchachita no se deja querer! Jajaja
Stephanie: jaja es q es bien "india"

Loida: A mi no me cae mal

Stephanie: pero a mi el q me daría miedo es Andrew /el Andrew no me cae mal

MaríaO: Nooo vos lo que es es bien cabezona!

Stephanie: pero si me daría miedo

MaríaO: Jaja
Stephanie: tiene problemas ese bicho
Loida: Es una mujer con temores / Y actitudes producto de su educación
MaríaO: Si un roto para un descocido
Loida: Y cultura
MaríaO: Ella es acomplejada
Loida: De hecho me gusta porque me ayuda a entender mejor a algunas personas que conozco
MaríaO: Y él demasiado académico con un toque importante de insensibilidad
Loida Pineda Andino: Pongan "todueso" en el blog!
MaríaO: Pero el amor les salvará de su miseria! Jajajajaja
MaríaO: No se puede /Esto es pura espontaneidad! / Jaja / Pero sinceramente no creo que el libro resalte solo la diferencia cultural / Creo que intenta reflejar temores y cosas que cada uno solo entiende con el tiempo /Al final la persona es más importante que lo circunstancial!
Stephanie: no pero el Andrew va mas allá que cambio cultural /ese bicho tenia q estar internado / la mamá se "pasió" en él
MaríaO: Jajajajaja ¡ya me hiciste reír!
Stephanie: por q Kevin no era así y también era gringo académico / jaja curioso eso del "amor los salvara" /
cuando de hecho ninguno delos dos se ama
MaríaO: Al final él sí / y no es cuento porque “da señas correctas” jaja
Stephanie: mmmm no sé /  jajajaja puede ser / yo para interpretar esas señas no soy muy buena
MaríaO: Jajaja  Mirá pero lo de que el amor les salva era ironía! :p
Steph: haaaa jaja no la "cacté"
MaríaO: Jajaja
Nelson H: No me agradó ella tampoco. Entiendo el acomplejamiento étnico-cultural, pero no me gustó en lo absoluto que sus motivos para la toma de decisiones hayan sido sueños medio chuecos con el primo que la desprecia @_@
MaríaO: De acuerdo Nelson! Comparto tu opinión!
Jennifer G: Yo tmb /No me gusto la falta de carácter / Y q se deja mangonear
Nelson H: Se me acaba de antojar una "mangoneada".. jajaj
Stephanie: mmmm hay mucha tela q cortar
Nelson H: X cierto, la reu de hoy es en el Mister Paris, no?
Jennifer G: Yo quiero !!!
Stephanie: lo q le dijo Jacinto es verdad
Stephanie: ella se creía más que todos porque era mestiza y no india
MaríaO: Sip
Stephanie: y enamorada del otro bicho sólo porque era blanco / y el Pedro igual / y los primos otros acomplejados
Nelson H: Eso no gustó de ella.  / Muy twisted el asunto Jajajajaja
Stephanie: Jaja y lo de dejarse mangonear medio lo entiendo / cuando han educado a alguien así
MaríaO: Bueno Pedro no sé, pero ella sí
Stephanie: le anulan el carácter desde pequeño
Stephanie: Pedro también estaba enamorado de la prima
MaríaO: Pero hasta el final se supo y además ellos sí hicieron algo juntos

Dos horas después:

MaríaO: /Heeey hasta ahora leo lo de la mangoneada y el Mister Paris /  Las respuestas a ambas cosas son: sí y sí

Nelson Hernandez:  :) Anyway, el Pedro, twisted también... ta jodido... Jajaja

MaríaO: Jajaja Todos personajes complicados

Nelson H: Pero me gustó el libro :)  Pese a la (a)complejidad de sus personajes
MaríaO: Siii a mí me encantó! / Creo que amerita una tomadita de café con quienes no estuvieron en las tertulias!Un domingo en la tarde! / U otro día! Pero hablar de ese libro un ratito!
Nelson: Agree
MaríaO:  😃😃 Cuándo? Jajaja
Jennifer G.: Cuando quieran ^.^
Corazón Ladino, me deja el regalo de haberles conocido mejor, de haberme concedido el permiso para reconocer frente a ustedes parte de mi fragilidad sin miedo.  Les quiero amigas y amigos y poder decírselos es también un regalo…

PD. Y la cosa sigue...

Domingo 5 de octubre

A altas horas de la noche:

Judith:

Disculpen la hora, acabo de terminar de leer corazón ladino, esta Leonor me dejó desconcertada, me hizo creerle, ahora ya no sé qué creer, jajaja, me gustó mucho el libro, Buenas noches!! 


3 comentarios :

  1. Hola!!! mirá no imaginé que ibas a transcribir tooooodo el "chamberío" jajajaja

    Yo estoy de acuerdo con JR. La diversidad de opiniones es la riqueza más grande en el club. Ayuda a ver las cosas en perspectiva, a conocer diferentes puntos por donde observar la historia, y a que se nos grave más el libro.

    Por suerte que el club nos sirve también para conocernos más y estrechar los lazos de amistad y cariño.

    Yo también te quiero mucho.

    Un gran abrazo Mary.

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  2. Hola, Buenas Noches!

    Wooooooooow, me ha impactado este post sobre mi novela favorita Corazón Ladino!

    Yo conocí a Leonor y a Andrew allá por el 2004 cuando me dejaron la novela como una tarea para Lenguaje y Literatura en Bto.; mi mejor amiga ya estaba enganchada de ellos y me enganchó a mi!

    Yo soy una romántica empedernida y cada uno de los comentarios que hacen sobre ellos yo también los he tenido!

    Que bueno que por medio de la novela sus lazos de amistad se fortalecieron, lo mismo me pasó con mi mejor amiga, tebiendo en cuenta que en ese entonces comenzaba a conocerla!

    Saludos a todos!

    Pd. Por si no lo hab leído, les recomiendo "Veinte Cartas Neuróticas desde Alabama" que también es de Yolanda C. Martínez y es cautivadora de igual manera!

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  3. Hola Patty. Gracias por visitar nuestro blog. Que alegría que en este post hayas encontrado similitudes con lo que sientes hacia el libro. Nosotros lo disfrutamos muchísimo y nos permitió acercarnos más como pudiste notar.
    Gracias por la recomendación que haces. La vamos a tomar en cuenta en la siguiente ronda de propuestas.
    Ojalá encuentres en el blog los comentarios de otros libros que hayas leído y nos escribas. Por cierto, ¿qué opinión te merece a ti Leonor?
    Saludos y un abrazo.

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