martes, 10 de diciembre de 2019

La chica del cumpleaños | Haruki Murakami

“El destino es algo que se debe mirar volviéndose hacia atrás, no algo que deba saberse de antemano”. 
Haruki Murakami.
"Las buenas noticias, en la mayoría de los casos, se dan en voz baja”. 
Haruki Murakami.
“La manera en que los demás me ven no me atañe. Más bien, eso es algo que solo les atañe a ellos”. 
Haruki Murakami.

Sinopsis

El misterio y lo cotidiano se entremezclan en este bello relato del célebre escritor japonés Haruki Murakami.

La historia nos muestra a una joven camarera que cumple veinte años. Sin embargo, al contrario de como quizás nosotros lo celebraríamos, ella no pasa ese día rodeada de amigos o celebrando su cumpleaños en familia: ella tiene que trabajar. Su jefe, el gerente del restaurante, le pide además, que lleve la cena al dueño del local. Es algo nuevo. Y nunca ha visto al propietario. Con ese misterioso encargo se inicia este delicioso relato que transcurre como en un sueño.

Soberbiamente ilustrado por la artista alemana Kat Menschik, el volumen se cierra con un posfacio de Haruki Murakami, titulado «Mi cumpleaños», en el que repasa los hitos de su generación, la que creció con el rock’ and roll y la rebeldía del 68, y explica qué significa para él cumplir años.

Este es un relato que está plagado de sombras. De entrada, el autor nunca muestra los nombres de los personajes (ni el de la protagonista), para mantenerlos en un anonimato que los hace enigmáticos. Por otro lado, toda la historia sucede de noche y parece que la oscuridad nocturna se adueña de la situación y la ambientación con facilidad.

El mismo enigma que rodea toda la historia se esconde entre sombras y hace que el lector se pregunte, de la misma forma que el narrador, ¿qué secreto está escondiendo la protagonista anónima? Murakami es un autor que muestra, más que contar, o, como sucede en este caso, no muestra, sino que deja que el lector deduzca por sí solo. La magia de La chica del cumpleaños, con la que juega Murakami, es la figura narrativa que parece cambiar a medida que se desarrolla la historia. La narración cambia hacia el final del texto, y muestra paralelamente la historia presente de la chica con la del pasado. Sin embargo, y buscándolo adrede, Haruki Murakami deja el final abierto a la imaginación del lector.

Acerca del autor

Haruki Murakami (Kioto, 1949) es uno de los pocos autores japoneses que han dado el salto de escritor de prestigio a autor con grandes ventas en todo el mundo. Ha recibido numerosos premios, entre ellos el Noma, el Tanizaki, el Yomiuri, el Franz Kafka, el Jerusalem Prize o el Hans Christian Andersen, y su nombre suena reiteradamente como candidato al Nobel de Literatura.

En España, ha merecido el Premio Arcebispo Juan de San Clemente, la Orden de las Artes y las Letras, concedida por el Gobierno español, y el Premi Internacional Catalunya 2011.

Tusquets Editores ha publicado todas sus novelas — “Escucha la canción del viento” y “Pinball" 1973;  “La caza del carnero salvaje”; “El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas”;  “Tokio blues”.  “Norwegian Wood”; “Baila, baila, baila”; “Al sur de la frontera, al oeste del Sol”; “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo”;  “Sputnik, mi amor”; “Kafka en la orilla”;  “After Dark”; 1984, “Los años de peregrinación del chico sin color”  y “La muerte del comendador” (Libro 1 y 2)—, así como los libros de relatos “El elefante desaparece”, “Después del terremoto”, “Sauce ciego”, “mujer dormida” y “Hombres sin mujeres”, la personalísima obra “Underground”, los ensayos titulados “De qué hablo cuando hablo de correr” y “De qué hablo cuando hablo de escribir”, y dos bellos relatos ilustrados, “La chica del cumpleaños” y “Toni Takitani”.

Argumentos para leerlo

La verdad es que siempre he disfrutado las lecturas de los autores japoneses que hemos tenido en el club y, luego de leerle en el Libro #104 allá por el año 2015, con su obra “Tokio Blues”, quedé con aquella fascinación por volver a leer más acerca de él. 

Por ahí me leí su obra “Hombres sin Mujeres” y también mi propuesta “la chica del cumpleaños”, esperando que esta última pudiese ganar en la viñeta en la que fue propuesta, que si no me equivoco, inicialmente era para "Terror/Suspenso".

La sorpresa fue que, al final, y así como lo dice Murakami en su pensamiento "las buenas noticias, en la mayoría de los casos, se dan en voz baja", así como sin "querer queriendo", fue incluida como lectura opcional para este mes, en la viñeta "Libre".

Me parece un excelente relato a pesar de ser muy corto, que nos habla de la poca o mucha importancia que para algunos tienen los cumpleaños, especialmente cuando eres un joven que cumples veinte. Pero, sobretodo, lo que se me hizo más que interesante, es la forma en que nos habla de la importancia de los deseos, de saber elegir bien, elegir lo que realmente quieres sin importar si es lo que se espera de ti, elegir pensando en el futuro y no en el ahora, porque al final lo realmente importante es el futuro. Es un relato más profundo de lo que puede parecer en un principio.

Para terminar (y supongo que también lo hace para rellenar un poco este libro) el autor nos cuenta su propia experiencia con los cumpleaños, lo que hace que le conozcamos un poquito más y nos podamos sentir algo más cercanos a él.

Más que la importancia de los cumpleaños (que a mi parecer Murakami no ahonda demasiado en ello), lo que resulta imprescindible para el desarrollo del cuento, es que “el cumpleaños”, soolo es el eje del cual parte la intriga y sobre el que oscila y gira la magia de Murakami al narrarnos esta historia.

Es un libro breve, pero cargado de ilustraciones que se entrelazan muy bien con la historia sin quitarle ese misterio que la caracteriza. Me parece que leer un poco de su obra, viene siendo casi que como un homenaje al “Eterno candidato al Nobel de Literatura". 

Realmente espero que les fascine tanto como a mi.

Ficha del libro

Viñeta: Diciembre 2019 | Libre (opcional)

Título de libro: “La chica del cumpleaños”

Autor: Haruki Murakami

País: Japón

Año de publicación: 2002

Número de páginas: 80





jueves, 5 de diciembre de 2019

Maus: Relato de un superviviente | Art Spiegelman

“Piensa en cuántos libros se han escrito del Holocausto. ¿Para qué? La gente no ha cambiado... Tal vez necesiten un nuevo Holocausto, aún mayor." - Maus por Art Spiegelman.

Para el mes final de este 2019 teníamos en nuestro particular calendario programada la viñeta de Libre donde podía proponerse leer básicamente cualquier libro. Aprovechando esto, se hizo la propuesta (¡y ganó!) de leer un libro de un género del cual hay un único precedente en las lecturas del club: novela gráfica.
Algunos años atrás había leído el club a Persépolis de Marjane Satrapi y ahora visitamos a otra de las también consideradas una de las mejores novelas gráficas publicadas: Maus: Relato de un superviviente del estadounidense Art Spiegelman. 
Dentro del currículum que precede a este libro podemos mencionar que, en 1992 se convirtió en la primera novela gráfica en ganar el premio Pulitzer, lo cual, entre otros premios y reconocimientos, la llevó a también ser uno de los primeros cómics en recibir atención y análisis académico.
Maus recoge, principalmente, las anécdotas de la vida del padre de Art: Vladek Spiegelman, un polaco judío quien le relata los años de su vida en Polonia donde gozó de prosperidad y cómo esto se vio repentinamente arrebatado de sus manos a medida el tercer Reich Nazi invadía y tomaba el control de Polonia, lo que lleva a que Vladek sea en múltiples ocasiones capturado y finalmente internado en el campo de concentración Auschwitz, una de las localidades más tristemente célebres de la Segunda Guerra Mundial.
Además de las anécdotas de su padre, el autor se sumergió en una profunda investigación acerca del Holocausto entrevistando a muchos otros supervivientes e incluso visitando el sitio histórico de Auschwitz.
La historia fue publicada de manera serializada entre 1980 y 1991 en la revista vanguardista de cómics Raw publicada por el autor mismo. Consiste en su totalidad de once capítulos. Los primeros seis capítulos fueron recogidos en forma de libro en 1986 bajo el título: Maus: Mi padre sangra Historia, con los últimos seis recopilados en 1991 con el subtítulo: Y aquí comenzaron mis problemas. En 1992 se realizó la primera publicación de la historia completa en un único libro el cual sigue siendo impreso hasta la fecha, con numerosas traducciones a otros idiomas.
Sin duda será esta una lectura que despertará muchas opiniones y sensibilidades y, con esto, interesantes conversaciones en las reuniones en las cuales lo discutamos. Espero sea una lectura de su agrado.


"La verdad es que Maus es un libro que uno no puede dejar, ni siquiera para dormir. Cuando dos de los ratones hablan de amor, te conmueve; cuando sufren, lloras. Poco a poco, a través de este relato compuesto de sufrimiento, humor y los desafíos cotidianos de la vida, uno queda atrapado por el lenguaje de la antigua familia del este de Europa, y es arrastrado por su ritmo suave e hipnotizador. Y cuando uno acaba Maus, se siente triste por haber abandonado ese mundo mágico..." - Umberto Eco.

SINOPSIS
Maus es la biografía de Vladek Spiegelman, un judío polaco superviviente de los campos de exterminio nazis, contada a través de su hijo Art, un dibujante de cómics que quiere dejar memoria de la aterradora persecución que sufrieron millones de personas en la Europa sometida por Hitler y de las consecuencias de este sufrimiento en la vida cotidiana de las generaciones posteriores.
Apartándose de las formas de literatura creadas hasta la publicación de Maus, Art Spiegelman se aproxima al tema del Holocausto de un modo absolutamente renovador, y para ello relata la experiencia de su propia familia en forma de memoir gráfica, utilizando todos los recursos estilísticos y narrativos tradicionales de este género y, a la vez, inventando otros nuevos. La radicalidad narrativa de esta obra marcó un antes y un después en el universo de la novela gráfica.

SOBRE EL AUTOR

Art Spiegelman nació en 1948 en Estocolmo (Suecia).
Tres años más tarde, el pequeño Art y sus padres, supervivientes de un campo de concentración nazi, se trasladan a Nueva York. En los años 60 empieza a trabajar como ilustrador para la Topps Chewing Gum Co. en la serie GARBAGE PAILS KID y realiza historias underground de carácter autobiográfico, entre las que destaca PRISIONERO DEL PLANETA INFIERNO, donde ilustra las reacciones familiares ante el suicidio de su madre. En 1978, un año después de casarse con Françoise Mouly, crea la revista RAW, una publicación que sirve de refugio para todos aquellos autores norteamericanos y europeos cuyo trabajo no tiene cabida en el mercado popular.
Precisamente fue en RAW donde dio a conocer, de forma serializada, su obra más conocida: MAUS. Recopilada posteriormente en dos tomos, narra las tristes vicisitudes de la familia Spiegelman en la Polonia ocupada por los nazis. MAUS es una de las obras maestras del género que ha sido traducida en múltiples idiomas y que en 1992 fue premiada con el prestigioso premio Pulitzer. Su creciente fama le permite compaginar el trabajo en RAW con el de profesor en la School of Visual Arts de Nueva York, una de las academias más prestigiosas de la ciudad de los rascacielos, además de su función como ilustrador en publicaciones como NEW YORK TIMES, PLAYBOY, VILLAGE VOICE y el semanario THE NEW YORKER, para el que ilustró la portada del número posterior al atentado del 11-S.

 FICHA DEL LIBRO:
Mes: diciembre 2019.
Viñeta: Libre.
Título del libro: Maus. Relato de un superviviente.
Autor: Art Spiegelman.
Nacionalidad: Estadounidense.
Año de publicación: 1992
Año de edición: 2001
Editorial: Planeta de Agostini.
Número de páginas: 296.
ISBN: 9788439591597



Maus es una recomendación de Marlon H.

FUENTES


martes, 3 de diciembre de 2019

Series CBE: Viñetas de una biografía (III)



Art Spiegelman, METAMAUS (2011) Reservoir Books.

Para seguir hablando de cómics, sin perdernos en MAUS, y cómo presentar el cómic de una 'paciente' psicótica que tuve que atender este 2019
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"¿Hasta dónde puede llegar un cómic?”

Fue una pregunta que surgió de manera inmediata por los comentarios de Daniel Ortiz (casi gurú, casi mentor, casi etéreo, casi profeta) acerca de MAUS.
- Estoy casi seguro – se encorvó aún más, y unió las manos frente a la nariz – que Spielberg, tuvo que haber leído MAUS para hacer La Lista de Schindler – dijo eso, y el sol de un domingo terminó de oscurecer sus lentes. Me sonrió y cambió de tema; muy probablemente dijo algo sobre Lovecraft – A todo esto, ¿que pénsas de Shub-Niggurath?  

¿Hasta dónde puede llegar un cómic?

(De manera alternada a este post, usted amable lector, puede disfrutar del desmadre de cómic realizado por 'nosotros' - debido al terror que me causa escribir 'YO' - para discutir un asunto central de MAUS: las caras de ratón. El título del experimento es: LA INTRICADA(N) SITUACIÓN DE HACER UNA MÁSCARA SALVATRUCHA. se recomienda que amplíen la imagen)


Los cómics han logrado convertirse en anomalías literarias. Si la crónica periodística fue en algún tiempo una quimera que poco a poco ha logrado encontrar su espacio dentro de la enorme ciudad de las letras, los comics son ahora esos desvaríos literarios que intentan usurpar espacios donde se yerguen las narrativas; probablemente el excesivo interés de la industria cinematográfica en los cómics de superhéroes, ha condenado a este arte a una marginalidad y al simplón comentario de considerarlo: bobo y fútil. “Solo son muñequitos” dicen los detractores, tambaleándose pretenciosamente por el peso de la ‘buena literatura’, y no hay que olvidar que llevan la cara torcida de Harold Bloom, aunque seguramente ni han oído hablar de él. 

Will Eisner, Jack Kirby, Alan Moore, Neil Gaiman, Chris Ware, y, en este caso, Art Spiegelman, son algunos de los nombres en los que recae la responsabilidad de que los cómics alcancen nuevas fronteras dentro del campo de la literatura; una revisión de los galardones de estos autores, o el interés político-social que han recibido sus trabajos, son señales de una marginalidad que se ha vuelto central.
Si Spielberg leyó o no el cómic es cosa que no hay manera de comprobarlo; pero que el comentario de Daniel Ortiz partiera de la íntima relación del cine con el arte de la secuencia serial – concepto de Will Eisner –  es algo por lo que estoy dispuesto a escupirme con cualquiera. El cómic le ha brindado al cine muchos aportes sobre el uso de la óptica y/o perspectiva; la deuda del cine con los cómics es inmensa. Las complicaciones que puede generar esta aseveración con La Lista de Schindler, radican en el grado de resonancia afectiva – o ‘humanidad’/’humanismo’ – que el filme logra alcanzar, y que espontáneamente, el prejuicio que ofrece un libro que juega las de ser un compilado de tiras de domingo, pretenda ser la partícula gestante de una sensibilidad como la que emana de la película de Spielberg, nos parece, más que locura, algo bobo y superficial; igual que todos los cómics (“O sea, ¡men! son muñequitos, estamos hablando de el holocausto, y lo peor que son ratones”). Pero esa sensibilidad en la película, si bien tiene una carga moral, funciona por una poderosa construcción de planos y perspectivas, en las que términos como el encuadre o la profundidad, no solo suponen estética, una buena fotografía, sino un elemento moral, ético. Es decir, que la sensibilidad específica de La Lista de Schindler es un efecto por el trabajo óptico que está en el uso de la cámara y el montaje cinematográfico.
El texto al interior del circulo del enclaustramiento, es una perorata sobre cual debería de ser la máscara de los salvadoreños, tomando en cuenta las representaciones de Art Spiegelman
Una de las secuencias del filme, con alta carga ‘comiquera’, es la transición de la ‘niña de rojo’ caminando en medio del moribundo gueto; suponiendo que esta transición se hubiese llevado a de una forma distinta, por ejemplo: la niña hubiese sido negada de esa particularidad del color rojo, y hubiera aparecido en escala de grises al igual que todos, la niña hubiese quedado soterrada en la indiferencia del espectador, disminuyendo la fuerza emocional de la escena misma; de haber sido de esta forma, el filme hubiera sido mucho más crudo y quizá más real, ya que la ‘niña de rojo’, como la mayoría de las víctimas de grandes masacres, terminan muertos en fosas, cubiertos de lodo y viseras, y en ese sepulcro todos tienen el mismo color, ahí adentro nadie brilla, todos son exactamente eso: cualquiera, uno más, o nadie. Lo característico del arte en el cine es lo que los autores de historietas habían descubierto desde hace mucho tiempo, ya que viéndose desprendidos de la precisión y acertividad (o cantidad) del texto, llamados a entregar un producto de uso popular, se vieron en la obligación de hacer que una imagen hiciera lo mismo que hacen las palabras (lo mismo aplica para la catedral gótica); no por nada, las valoraciones eruditas del cine siempre están dirigidas el uso primordial de la imagen por sobre el diálogo: "que los actores hablen cuando la imagen ya no tenga nada que decir..." o algo similar decía Hitchcock en la entrevista con Truffaut.
Steven Spielberg, La Lista de Schindler (1993). 'La niña de rojo'. 

Con la alteración cromática,
hay una sensible modificación en el proceso de la sensibilidad.

MAUS se introduce en muchos terrenos: biografía, crónica, historia, ficción. Las curiosidades nos arrastran a pensar en las razones que llevaron a Spiegelman para presentar una cuantiosa cantidad de temas dentro de un medio que, aparentemente, no posee una determinada solvencia artística o rigurosidad, o al menos cierta seriedad, de tipo esnobista, para hacer efectivo el mensaje que se quiere comunicar. La gente se mira fácilmente discutiendo la postura de Heidegger sobre el nazismo, pero nunca han pensado lo alegré e instructiva que sería una plática de nazismo si se hablara de Capitán América o de otros ridículos héroes en Take That, Adolf! de Jack Kirby. Un filme o libro, en ese sentido, a pesar de moverse en el lenguaje de la ficción, goza de una u otra forma de la facultad de la verosimilitud; cosa que parece estar divorciada, o al menos distante de los cómics. Si no me creen, uno se ve más propenso a citar a Orwell, con la Rebelión en la Granja, que a Batman: Dark Knight Returns de Frank Miller, Dan Dare de Gerry Finley-Day, o Judge Dredd de John Wagner, en lo que respecta al tema del fascismo. 

Take That, Adolf! (2017).
 Comic recopilatorio de las historietas realizadas por Jack Kirby entre 1941-1945.

Primera aparición del Capitán América (1941), de Jack Kirby & Joe Simon.
Para no detenerme en las implicaciones políticas y sociales de este cómic, dejó este enlace:
https://www.eleconomista.com.mx/arteseideas/La-importancia-de-la-imagen-del-Capitan-America-golpeando-nazis-20170827-0027.html

(Y a continuación, un poco más, pero nunca menos, de esta innecesaria historia llamada: LA INTRICADA(N) SITUACIÓN DE HACER UNA MÁSCARA SALVATRUCHA).


MAUS, con su imagen y texto, composición y color – porque blanco y negro no es ausencia de color – reconstruye vida, historia, hipótesis sociales, ideología, cultura y subjetividad, mejor que lo que un libro o un filme puede lograr. Reconstrucción en función de experiencia, de porción de tiempo. El cómic por la independencia y comunicación que genera entre la narrativa visual y la escrita, permite poner en evidencia, de manera simultánea, todos los elementos que confluyen en una situación que muchas veces no pueden ser percibidos de manera inmediata en su realidad manifiesta. Que MAUS ocupe ratones, que MAUS sea realizada en un formato de diario dominical, que MAUS parezca más un garabato, no es una condición meramente estética, es el arte en función de una interpretación moral de la realidad, y que en MAUS es mucho más que la realidad misma, si bien la idea aplica para la palabra caricatura, también funciona para el concepto meta realidad. 


(Aquí 'maté' dos veces más a Roque Dalton: dibujandolo, y mutilando el 'poema de amor'. Pero el estaría de acuerdo con que los muertos 'aguantan' cualquier cosa).

Cuando terminé de leer MAUS la primera vez, ya hace varios años, sin saber si era cierto o no, le dije a Daniel Ortiz que en efecto tenía razón: Spielberg había leído MAUS. 
No es mi intención con esta entrada dar mi opinión (desbocada) sobre MAUS. Este mes de diciembre, para los miembros del CBE, se llegó el momento de afrontarlo. Habrá tiempo ahí, en ese localito burgués que siempre me deja la intención postergada de comer un chocolate, para hablar de un cómic soberbio, titánico, cuya genialidad es solo una pretensión en muchas novelas y estudios serios, que una vez inmersos en esos mares de masacres, cultura, biografías y política, se ahogan, naufragan, y piensan que un dibujito podría haber servido mejor para explicar las cosas tan complicadas, serias, bobas y fútiles, del nuestro mundo.

MAUS sirve en esta entrada sólo como propaganda, para manifestar la versatilidad y el alcance del cómic para abordar y superar la realidad. Esto último, muy probablemente, no lo sabía una ‘paciente’ psicótica al momento de historiar un delito a través de la imagen y el texto. El trabajo en el que me desempeño desde hace un par de años, jamás lo vi como un catalizador entre lo que me vi obligado a estudiar y lo que realmente he estudiado. Nunca me vi pensando que después de escuchar sobre los diferentes modos en que puede suceder una violación en los pequeños cuerpos de las niñas, en la experiencia de enamoramiento que aún puede palpitar en una mujer aún después de casi morir estrangulada por su pareja, en lo sencillo que resulta extorsionar a alguien con la debida construcción argumentativa, me terminaría encontrando un testimonio, un registro psicológico detallado, un reconstruccion hechos, una interpretación de conductas, una denuncia: un cómic. Un cómic para el uso forense. 





(DICE: ¡NO PUEDO!, pero mi caligrafía sufre al dibujar)



No estoy haciendo una pausa en el desarrollo de la propia biografía, advertí que mi intención era seguir una línea cronológica, pero es la imagen de MAUS y la de esta ‘paciente’ psicótica, que me tienen aquí, escribiendo a más de veinte años de la Biblia de Bruguera y El Progreso del Peregrino, pero sin duda en el mismo camino. 
***

En la siguiente entrada trabajaremos el cómic de esta persona, de las que brindaré algunos comentarios orientativos sobre el caso, teniendo el cuidado de no dar demasiada información que termine por individualizar a los comprometidos, ya que el caso posiblemente tenga vigencia judicial, cosa que sería algo así como una… severa ilegalidad, pero siendo irónicos: más es una falta que un delito. Futura entrada deberá de ser tomada explícitamente como el contacto y el análisis de un trabajo artístico (y escribo esto, por si pasa que algún abogado o Juez llega a leer esa entrada, entienda que ha sido escrita y presentada con fines didácticos, ya que al decir que algo es educativo, parece que solapa toda pretensión de alboroto, chambre e ilegalidad): ¡Pota, solo con este párrafo tengo para que me despidan! 

En fin, qué le vamos a hacer...

#YOLO.




a.e.-



Calendario de lecturas 2020




Estimados amigos del Club de la Buena Estrella:

Por este medio queremos expresarles nuestra gratitud por el entusiasmo y el compromiso con que han participado en el proceso de elección de nuestras lecturas para 2020 y, al mismo tiempo, hacemos oficial el resultado de las votaciones celebradas entre el 1 y el 14 de noviembre de 2019. En esta ocasión no hubo necesidad de irnos a segunda vuelta, así que fueron los ganadores definitivos.

Les comentamos que, además de los libros ganadores en la elección, incluimos uno más para el mes de mayo. Esto responde al hecho de que en este mes leeremos a los galardonados con el Premio Nobel de Literatura así que decidimos elegir el libro mejor votado de cada uno de los dos autores. La extensión de los libros también lo ha permitido, porque entre los dos no superamos las 500 páginas. Y ese sería el único libro adicional para este período. 

¿Cuánto leeremos en 2019?

Tenemos un programa de 13 libros que suman 4378 páginas. Eso arroja un promedio de 365 páginas por mes, que nos deja una meta de lectura de 12 páginas diarias. ¿Toman el reto? ¡Esperamos que sí! No perdamos de vista que bastará con leer y compartir nuestros comentarios en al menos dos libros a lo largo de 2020 para mantener la calidad de miembro activo del club y asegurar nuestra participación en el próximo proceso de propuestas y votaciones.

El programa de lecturas de 2020 queda como se detalla a continuación:

Viñeta
Libro
Autor
País
Propuesta de
Enero 2020 | Novela histórica
El hombre de la máscara de hierro
Alejandro Dumas
Francia
Alex Escobar Blanco
Febrero 2020| Ciencia ficción
1984
George Orwell
Reino Unido
Stephanie Miranda
Marzo 2020 | Clásico
¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
Philip K. Dick
Estados Unidos
Marlon Hernández
Abril 2020 | Novedad literaria
El truco
Emanuel Bergmann
Alemania
Henry Andino
Mayo 2020 | Premio Nobel de Literatura
El miedo del portero al penalty
Peter Handke
Austria
n/a
Mayo 2020 | Premio Nobel de Literatura
Sobre los huesos de los muertos
Olga Tokarczuk
Polonia
n/a
Junio 2020 | No ficción
Una educación
Tara Westover
Estados Unidos
Katy Álvarez
Julio 2020 | País/Región: Oceanía
El coleccionista
Paul Cleave
Nueva Zelanda
Cecilia Lovo
Agosto 2020 | Cuento
El circo de los viajeros
Giovanni Durán
El Salvador
Karen Consuegra
Septiembre 2020 | Autor salvadoreño
El país de donde vengo
Francisco Andrés Escobar
El Salvador
Karen Consuegra
Octubre 2020 | Misterio / Terror
El fantasma de la ópera
Gaston Leroux
Francia
Stephanie Miranda
Noviembre 2020 | Premio Literario
Less
Andrew Sean Greer
Estados Unidos
n/a
Diciembre 2020 | Novela gráfica
From Hell
Allan Moore | Eddie Campbell
Reino Unido
Alex Escobar Blanco


 ¡Felices lecturas!





sábado, 9 de noviembre de 2019

Series CBE: "Y sin embargo se mueve" (Capítulo 12)

Las cartas entre Iberra y Chiclana.
Garrido y el doctor me están jodiendo la cabeza. Es como si me hubieran picado la sien y extraído mi cerebro en trocitos tan pequeños que fácilmente podrían mezclarse con comida para animales. A este paso terminará siendo más útil como alimento para perros viejos y desdentados que como un órgano para pensar. 

Garrido llegó a Villa Turdera, a la dirección de Roberto el Ñato Iberra. "Una casita insípida con jardín frondoso y colorido", descripción del detective que me pareció una gilada de más. La vivienda está cerca de un viejo monumento, un puente legendario que ha visto pasar a miles de argentinos en las malas y en las peores, entre ellos al asesino de Iberra. Lo que Garrido pudo recabar entre los vecinos de la casa abandonada, es que este se había largado hace años, quién sabe adónde. Lo último que supieron en el barrio es que a Ñato Iberra lo habían visto camino a Uruguay. 

Alrededor de ese hecho orbitan un sinfín de historias que con el tiempo han logrado hacer de Iberra una leyenda. La gente cuenta que el Ñato pertenecía a una organización secreta, ‘la secta del cuchillo’. Al tipo lo tenían por asesino y brujo. Otra linea intrigante de investigación se abrió cuando Garrido me dijo que este sujeto no era el único Iberra en Villa Turdera. Roberto era el menor de dos hermanos. Todo Turdera recuerda que el puente era el oscuro reino de Juan y Roberto Iberra. Este Juan, dicen los cuentos, era también un célebre cuchillero. La sombra de estos dos estaba teñida con el estigma de los vándalos y alacranes. Y sin embargo no faltan en el pueblo los que les recuerdan con adoración y hasta les tienen por santos. Los hechos aseguran, si acaso cuentan como hechos los papeles oficiales de la municipalidad, que Juan Iberra había muerto años atrás, en 1953. Consta en los documentos que murió debajo del puente por una cuchillada en el estómago, y que aparte de frío y destripado lo encontraron sin su brazo. 'El brazo derecho', dice la documentación, 'había sido arrancado, mutilado como por la mordida de un animal gigante'. Después de meses de investigación, el paradero del miembro seguía siendo un misterio. 

En el monstruoso y sangriento monumento de Ñato Iberra y Jacinto Chiclana afuera de ‘Los Angelitos’, la extremidad encontrada en la espalda del segundo es un brazo derecho perteneciente a un hombre de tres décadas atrás; un brazo vigoroso a pesar de lo delicado de su forma. El acta de la muerte de Juan Iberra revela que era un hombre de treinta y seis años, de complexión esbelta. Algunos vecinos le recuerdan como un tipo de buen ver. No faltó el testimonio del Homero del pueblo, un viejito jubilado que describe a Juan como 'un semidiós de belleza arcaica, una figura hermosa y apolínea debajo de cuya finura se escondía una fuerza descomunal'. Está visto que entre este viejo pelotudo y Garrido bien escriben una novela. Para seguir hinchándome las pelotas solo falta que venga el doctorcito temblando con otro descubrimiento absurdo y me diga que la mutilación del brazo es de los años cincuenta. ¿De dónde sacará esas boludeces?, ¿de la concha de la lora? ¡Qué ganas de mandarlo a cagar! ¡Pasó de ser un capo a ser un pobre perejil, se puso senil el viejo, la puta que lo parió! ¡Qué manera de cagarse en una carrera intachable!

Dejé a Garrido hablando solo en el teléfono, reportando las leyendas recavadas con todo su acervo novelesco, mientras le decía al doctor que hablaríamos después sobre la redacción del informe. La única solución a todo este asunto yacía en las cartas, la evidencia indiscutible de que en la Argentina habían existido dos hombres que entendían uno del otro su locura. 

Tan solo las caligrafías ya eran un duelo. La letra de Chiclana es filosa y puntiaguda,  hiere tan profundo que uno sangra tinta. Ñato, en cambio, escribe con pulcritud, detenimiento y una estética circular, como si intentara defenderse de los flechazos del remitente. Iberra escribe con astucia y sus cartas son una forma de evasión; se dispersa en anécdotas y se mueve por la vida como quien cree conocer las reglas de todas las cosas. Chiclana no vacila en su filosofía sagaz, burlona y mordaz, es un comediante de primera a la hora de hacerle el juego a su par. Lo más destacable de esta oposición es que hay una solemnidad recíproca al fondo de tanta letra de guerra y muerte, hay una insistencia del uno y el otro por convencer a su enemigo de su error. Nunca había visto un antagonismo tan proporcional como el de esos dos, ni semejante demostración de sangre fría a la hora de hablar de sus crímenes, que por momentos raya en lo pretencioso. Pero todo esto es inservible para las reglas de la realidad de este mundo.

Todas las cartas están fechadas en días, meses y años distintos, no existe en ellas la más mínima coherencia entre la emisión de la una y la recepción de la otra; lo único que salvaguarda la razón y atiende alguna lógica son las narraciones, preguntas y respuestas que se desarrollan de manera secuencial. ¿Qué puede pensar un hombre como yo de todo esto?, ¿qué tengo que decir o concluir cuando veo que la pregunta se lanza en el futuro y la respuesta llega en el pasado?, ¿acaso el futuro se hace parir él mismo?, ¿a quién me tengo que dirigir con un sinsentido como este? Las cartas dan respuesta a todo: dan cuenta de la muerte del tal Careno, corroboran la biografía de Iberra y refuerzan el misterio de Chiclana... responden a todo a pesar de su total incoherencia de tiempo y de lugar. 

Hay muertos en todas las rayitas del reloj, en Argentina y en Uruguay; muertos confirmados por la letra pero ocultos en el tiempo. Las cartas dicen que fue Chiclana quién mató a Juan Iberra y que Ñato Iberra mató a Careno. Según las misivas Chiclana acabó también con la vida de una larga lista de gente que él mismo detalla y de la que parece jactarse. ¿Y el difunto Juan Iberra fue quién mató a Chiclana en un tiempo futuro?, ¿cómo es posible matar a punta de cuchillo más allá de los límites del tiempo?, ¿a qué se refieren estos diablos cuando hablan de ‘dar pasos’?, ¿son acaso viajeros del tiempo?, ¿qué es toda esa cháchara sobre la ficción de la vida?, ¿qué debo entender de esa necedad de proteger doctrinas y valores? Y en el nombre de Dios, si es que él puede entender esta maraña y es tan vasto su entendimiento como para deshacer el nudo que parece apretar al mundo en una bola sin sentido, ¿quién mierda es el que se mueve? 

La mayoría de las cartas de Ñato iberra cierran con ese epígrafe: Eppur si muove. Hasta donde llegan mis conocimientos e indagaciones, la frase fue pronunciada por el célebre tano que, ante las presiones de la iglesia, se vio obligado a retractarse de la que para él era una verdad innegable. 

¿Y cuál es la verdad en todo esto? En una de las cartas hay una mención de un hombre que parece estar detrás de todo. ¿Qué clase de hombre podría ser aquel que con sus dos manos mueve los muchos hilos que mantienen colgadas las cosas del escenario del mundo? Solo de pensar que es apenas un hombre el poseedor de todas las respuestas para estos acertijos venenosos, estas trampas de espíritu, pone en entredicho el lugar de los que solo miramos una línea al despertar, que con dificultad escuchamos lo que oímos y que con mucho esfuerzo entendemos algo de lo que vemos.

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